Diario

Casco de equitación: cómo elegirlo y cuándo cambiarlo

Qué normas debe llevar la etiqueta, cómo ajustar talla y horma, cada cuántos años se cambia y por qué un casco no se compra de segunda mano.

Tatiana Getsman · 26 de octubre de 2026

Casco negro de equitación sobre un banco de madera en el pasillo de la cuadra

El casco es la única pieza del equipo que no se compra por comodidad, sino para un momento que puede no llegar nunca. Tiene que funcionar una vez y después ir a la basura. Todo lo demás en la elección sale de ahí.

Normas: aquí se compra por el marcado CE

Un casco sin certificar es un sombrero. El marcado va en una etiqueta interior, debajo del acolchado, junto a la fecha de fabricación.

En la Unión Europea el casco de equitación es un equipo de protección individual de categoría III, dentro del Reglamento (UE) 2016/425. Eso significa tres cosas concretas: lleva marcado CE seguido del número de cuatro cifras del organismo notificado, viene con declaración UE de conformidad y ha pasado un examen de tipo, no una autodeclaración del fabricante.

NormaDóndeQué significa
EN 1384:2023UEnorma europea vigente para cascos de equitación
VG1 01.040 2014–12UEensayo más exigente, suele ir junto a la EN 1384
PAS 015Reino Unidoañade impacto contra canto y resistencia a la penetración
ASTM F1163 / SEIEE. UU.norma americana con certificación independiente SEI
Snell E2001 / E2016EE. UU.la más dura en energía de impacto, rara de ver aquí

El mínimo para comprar es EN 1384:2023, y mejor todavía si en la misma etiqueta figura VG1 01.040 2014–12. Las dos americanas y la británica aparecen en cascos que también se venden en España: no estorban, pero por sí solas no sustituyen al marcado CE, que es lo que se exige aquí y lo que mira el juez si alguien lo mira.

Aparte: un casco de bicicleta o de esquí no sirve. El de equitación protege otra zona de la nuca y sujeta la cabeza de otra manera.

Talla y horma

El perímetro de la cabeza se mide con cinta métrica por la parte más ancha: unos 2 cm por encima de las cejas y por encima de las orejas. El rango habitual va de 52 a 62 cm, con saltos de un centímetro.

La talla es la mitad del asunto. La otra mitad es la horma: los cascos vienen en redonda, oval y oval larga. Una cabeza apretada por los lados con la frente suelta significa casco redondo en cabeza oval. Mismo perímetro, otra horma.

Comprobar el ajuste

  1. Ponte el casco sin abrochar y agacha la cabeza hacia delante y de lado. No debe moverse.
  2. Cógelo con las manos y muévelo: la piel de la frente tiene que ir con el casco, no por debajo de él.
  3. La visera, dos dedos por encima de las cejas; la parte trasera cubre la nuca.
  4. A los diez o quince minutos quítatelo: no debe haber marcas de presión ni puntos de dolor.
  5. Las correas forman una Y por debajo de la oreja y bajo el barboquejo cabe un dedo.

El casco no se da de sí. Se asienta un par de milímetros en el acolchado a lo largo de una temporada, y hasta ahí.

Qué hay dentro

La calota exterior reparte el golpe; quien lo absorbe es el relleno de poliestireno expandido. Esa espuma se aplasta una sola vez. No se recupera, y a simple vista no se aprecia: por fuera el casco está entero y por dentro hay un bloque prensado que ya no va a trabajar en el segundo golpe.

Algunos modelos llevan un sistema que permite a la calota deslizar sobre el relleno, pensado para el impacto oblicuo y la rotación de la cabeza. Es útil, pero no alarga la vida del casco ni evita cambiarlo después de una caída.

Cuándo se cambia

Después de cualquier caída con golpe en la cabeza. Aunque el casco esté entero. Aunque el golpe pareciera flojo. Aunque fuera la primera vez.

Después de que se caiga el casco solo sobre suelo duro desde un metro de altura, del techo del coche al hormigón, por ejemplo. La espuma también se marca así.

Por tiempo. Los fabricantes hablan de tres a cinco años desde la fecha de fabricación. La regla que uso yo es cinco años y ni un día más: la espuma y las colas envejecen igual montes o el casco pase el invierno en el armario. La fecha está en la etiqueta interior, no es la de compra.

Antes de plazo si aparecen grietas en la calota, el relleno se despega, las correas están dadas de sí o el cierre no aguanta.

Esta regla es la misma en todas partes: da igual que el casco lleve CE, PAS 015 o ASTM F1163. Y un casco que ha recibido un golpe no se puede revisar en casa. Ninguna inspección visual dice en qué estado está la espuma.

Por qué no se compra de segunda mano

Porque no conoces su historia. El vendedor puede no recordar de buena fe si al anterior propietario se le cayó alguna vez. Un casco que ya se ha comido un golpe parece nuevo, se vende como nuevo y protege como un sombrero.

Lo mismo vale para el casco que viene con el caballo comprado y para el casco de picadero con kilometraje desconocido.

Una silla usada se puede comprar; un casco, no. Es la única pieza del equipo sobre la que hablo en términos absolutos.

Cuidado

No dejarlo en el coche al sol: con calor la espuma se deforma.

Lavar solo con agua y jabón suave. Disolventes, alcohol y química agresiva se comen la calota. Pintarlo o pegarle adhesivos tampoco es buena idea, porque pintura y pegamento trabajan como disolvente.

El acolchado extraíble, a mano, y a secar lejos del radiador. Guardarlo en su funda, no colgado del barboquejo en un gancho.

Cuándo se lleva puesto, y el sombrero cordobés

Siempre que te subas a un caballo. Trabajando en pista, saliendo al campo, al paso y para dar dos vueltas.

Aquí conviene decir una cosa en voz alta. En doma vaquera, en las exhibiciones y en la feria se monta con sombrero cordobés o con catite, y el conjunto se ve muy bien. El sombrero es indumentaria, no protección. No tiene calota, no tiene espuma y el barboquejo no está pensado para retener nada. Lo mismo vale para la chistera y el bombín de la doma clásica: son ropa de concurso.

Yo lo resuelvo así: a caballo, casco; el sombrero, para las fotos a pie. En las sesiones de fotos montada salgo siempre con casco, y las imágenes sin casco se hacen desde el suelo, con el caballo a la mano. Godo PM es semental y eso no me deja margen para negociar conmigo misma.

Sobre este artículo

El casco es la parte del equipo donde no cabe transigir ni por precio ni por estética. Todo lo demás se elige para el caballo; el casco se elige para tu cabeza y tiene fecha de caducidad.

Siguiendo con el equipo: cómo elegir una silla de montar.

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